Costa Humboldt realizó en Chaitén su primer curso de buceo deportivo para fortalecer capacidades para la conservación
Iniciativa pionera en la provincia de Palena capacitó a integrantes de la comunidad en habilidades fundamentales de buceo autónomo, con el fin de instalar capacidades que puedan escalar el monitoreo comunitario, con un aporte que trascienda al territorio: la información que estas personas levanten bajo el agua alimentará el conocimiento global sobre biodiversidad y cambio ambiental.
Desde el domingo 25 de octubre, la provincia de Palena cuenta con personas certificadas en buceo autónomo deportivo CMAS 1 Estrella y buceo deportivo autónomo básico DGTM, hito inicial para fortalecer el monitoreo liderado por comunidades locales sobre ecosistemas marinos frágiles de la Patagonia que, además, democratiza el acceso al buceo deportivo, una práctica que históricamente ha estado reservada para pocos, y que se espera poner al alcance diversos actores de la comunidad.
El curso, ejecutado por Costa Humboldt en alianza con la Corporación Yene Purrun We Chaitén, y en coordinación con la Capitanía de Puerto de la ciudad, se realizó entre agosto y octubre con clases teóricas y prácticas, y concluyó con la entrega de certificados en el puerto de la ciudad. Cabe destacar que para la realización de este curso fue fundamental contar con el apoyo de la Municipalidad de Chaitén, que facilitó espacios para la realización de las clases, así como la Capitanía de puerto y la Armada que, junto con facilitar el desarrollo de estas actividades, deben velar por la seguridad y cumplimiento normativo.
Luciano Hiriart-Bertrand, fundador de Costa Humboldt, explica la importancia y alcance que se busca con este proyecto: “la Patagonia chilena alberga ecosistemas marinos con una biodiversidad única e irreemplazable, todavía insuficientemente estudiada. Vincular la ciencia global con las comunidades que habitan estos canales es la forma más sólida de conservarlos. Por eso apostamos a formar buzos deportivos desde el propio territorio: para monitorear, conocer y estudiar la biodiversidad de nuestra región, y para que su valor entre con voz propia en la discusión global sobre conservación marina. Chaitén es el primer paso de una red que queremos sostener en el tiempo”.
Javier Naretto, co-fundador y también director de Costa Humboldt e instructor del curso, destaca la relevancia del lugar donde se realizó este primer curso: “el ecosistema marino de Chaitén tiene un alto valor para la biodiversidad y enfrenta amenazas, por lo que requiere de monitoreo constante. Chaitén está bastante alejada de otros centros urbanos y capitales regionales, y tiene un extenso espacio marítimo bajo su jurisdicción. Nos hizo mucho sentido comenzar aquí, en coordinación con la comunidad local y a través de la Corporación Yene Purrun We Chaitén. Así, las capacidades que se desarrollen podrán proyectarse en el tiempo, en beneficio de los ecosistemas y de las comunidades que habitan estos territorios”.
Pamela Mayorga Caro, Chaitenina y fundadora de la Corporación Yene Purrun We Chaitén, señala que la iniciativa nace del vínculo de la comunidad con el mar, presente en la pesca, el turismo, la conservación y el monitoreo de sus ecosistemas. Advierte que en la zona muchas personas bucean sin la formación técnica necesaria, lo que puede generar riesgos. “Contar con integrantes de la comunidad capacitadas nos permitirá fortalecer nuestra capacidad para observar, registrar y conocer mejor el entorno submarino. Esperamos que este sea el comienzo de un camino que permita generar oportunidades laborales y fortalecer actividades vinculadas al mar, desde el monitoreo y la conservación hasta el turismo”.
Uno de los alumnos del curso, el Chaitenino Kurt Ruiz, que por años se ha dedicado al acompañamiento y cuidado de la conservación terrestre, como guía turístico local, cuenta que el buceo le parecía algo lejano, pese a que su familia de pescadores y mariscadores lo vincula con el mar desde siempre. Hoy, con esta certificación, mira hacia nuevas posibilidades: “Al trabajo que he realizado en torno al conocimiento, valoración y cuidado de la naturaleza de esta zona, ahora sumo una dimensión más amplia para aportar en la conservación: el mar. Me gustaría explorar el área científica, reconocer especies, registrarlas y difundir la riqueza que tenemos”.
Durante el curso, las y los participantes se familiarizaron con el equipamiento, desarrollaron habilidades acuáticas y practicaron buceo autónomo en aguas abiertas, con la instrucción de Andrés Vallejos, buzo profesional e instructor de buceo deportivo y buceo científico CMAS. La certificación acredita conocimientos fundamentales de seguridad, manejo de equipo, flotabilidad, desplazamiento y comunicación subacuática, y servirá de base para futuras iniciativas de conocimiento y monitoreo del ecosistema marino local.





